Es importante crear conciencia para un mundo libre de transgénicos. Eso es lo que se planteó Joseph Wilhelm, director de Rapunzel NATURKOST, al organizar las marchas de Lübeck a Lindau en 2007 y de Berlín a Bruselas en 2009. Pero siguiendo el refrán, “las cosas buenas vienen de tres en tres”, Rapunzel decidió trasladar su caminata ecológica a Estados Unidos y andar de Nueva York a Washington, para acabar frente a la Casa Blanca.
El evento, bautizado como Right2Know (Tenemos Derecho a saber), duró más de 16 días y se anduvieron más de 500 km. El objetivo era luchar por la obligación de etiquetar los alimentos genéticamente modificados “Justlabelit” (www.justlebelit.org) y recoger firmas que luego se entregaron al gobierno de Estados Unidos. La marcha se dirigió al presidente Barack Obama con el fin de crear el mayor impacto posible en los medios de comunicación, los políticos y los grupos de presión. Con estos eventos se han recogido más de 130.000 firmas, por lo que ha valido la pena el esfuerzo por evitar los efectos negativos de la globalización a través de la difusión de plantas y animales genéticamente modificados.